¿Te pican los mosquitos?

 

Aunque habitualmente nos quejamos de las molestas picaduras de los mosquitos, en realidad las que nos hacen la vida imposible son ellas: los mosquitos hembra. Esto es debido a que necesitan proteínas que contiene nuestra sangre para poder completar el desarrollo de sus huevos. Estos insectos proliferan más en ambientes húmedos y cálidos, por lo que en las zonas costeras o montañosas del interior aumenta el riesgo de picaduras.

Además, suelen encontrarse cerca de lugares con agua, y así, las actividades al aire libre -en playas, piscinas y ríos, especialmente-, aumentan en gran medida el riesgo de picaduras. El mosquito al picarnos nos inyecta su saliva, que es rica en sustancias anticoagulantes, evitando así que la sangre coagule en el momento de la succión. Esta saliva, nuestro sistema inmunitario la reconoce como algo ajeno a nuestro cuerpo y lucha contra ella. Esto es lo que provoca la posterior inflamación de la zona, dolor y el molesto picor. En determinadas personas, las picaduras de mosquito, al igual que las de otros insectos, pueden provocar reacciones alérgicas. En estos casos, es importante utilizar repelentes de alta eficacia y consultar al médico o al farmacéutico acerca del tratamiento más adecuado en caso de sufrir una picadura. Además, en zonas tropicales, las picaduras pueden suponer una vía de contagio de enfermedades tropicales peligrosas como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla. Por ello, si se va a viajar estos lugares, es indispensable informarse acerca de las vacunas y los tratamientos preventivos necesarios. En la farmacia tenemos productos inocuos para nuestra salud y muy eficaces para repeler los mosquitos. Una de las sustancias naturales más empleadas hoy día es la Citronela, presente en las “pastillas” que ponemos en las pulseras antimosquitos. Otra alternativa son lociones que aplicaremos sobre la piel directamente que combinan eficacia y seguridad. Las hay con diferente composición dependiendo si es para zonas tropicales (activos más potentes) o para nuestro país. También hay presentaciones de repelentes en formato stick. La mayoría de las picaduras se tratan de manera localizada, aplicando alguna sustancia que ayude a bajar la inflamación y el picor. En casos más agudos podemos recurrir a alguna pomada con acción antihistamínica. Y las picaduras más severas deberán ser tratadas en su mayoría siempre bajo la supervisión de un médico o farmacéutico con corticoides, que gracias a su acción antiinflamatoria y moduladora del sistema inmune bajarán con más efectividad los procesos más agudos y con peor pronóstico.