Cada vez son más los estudios que revelan un aumento de casos de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) sobre todo en los jóvenes.  Y aprovechado la campaña de lanzamiento del autotest  para diagnóstico del VIH en casa, nos gustaría recordaros qué son las ETS y la importancia de su prevención, ya que las consecuencias (sobre todo a largo plazo) pueden ser muy serias.

Este tipo de enfermedades son, como su propio nombre indica, las enfermedades infectocontagiosas  que se pueden transmitir durante una relación sexual. Cualquier tipo de relación sexual sin protección puede transmitirlas: vaginal, anal o incluso oral. Otras maneras de contagio pueden ser: por el uso compartido de jeringas infectadas, por el contacto directo con la sangre de una persona infectada o en el embarazo (la madre se lo contagia al feto mientras transcurre la gestación).

Durante los últimos meses se ha hablado mucho de ello y ahora que se acercan los Juegos Olímpicos de Río se vuelve a poner de actualidad en las tertulias. Os explicaremos un poco acerca del virus Zika.

La celulitis es una inflamación del tejido subcutáneo que afecta a un  99% de las mujeres en mayor o menor medida. Debido a los ciclos hormonales tienen picos de estrógenos (que retienen líquido) y picos de progestágeno (que densifica el líquido retenido). 

 

 El acelerado estilo de vida actual (estrés, malnutrición) hace que nos encontremos expuestos a numerosas sustancias tóxicas que habitan en el ambiente y se introducen en nuestro organismo. 


Los síntomas que manifiestan una sobrecarga de toxinas en el organismo son variados, dependiendo del grado de intoxicación: van desde la aparición de síntomas leves, como el cansancio, a estados agudos o crónicos de mayor gravedad, que pueden provocar incluso la agravación de enfermedades. Entre ellos destacan: cambios de humor, cansancio injustificado, irritabilidad, dolores de cabeza, ansiedad, pérdida de memoria o concentración, insomnio, problemas cutáneos, retención de líquidos, celulitis, obesidad, dolores musculares, etc.

 

Aunque habitualmente nos quejamos de las molestas picaduras de los mosquitos, en realidad las que nos hacen la vida imposible son ellas: los mosquitos hembra. Esto es debido a que necesitan proteínas que contiene nuestra sangre para poder completar el desarrollo de sus huevos. Estos insectos proliferan más en ambientes húmedos y cálidos, por lo que en las zonas costeras o montañosas del interior aumenta el riesgo de picaduras.

  • 1
  • 2